El cliente es una de las 5 principales marcas de electrodomésticos de un país sudamericano, con un sólido reconocimiento y una amplia red de distribuidores. Los calentadores de agua a gas son una de sus categorías principales, atendiendo tanto al mercado urbano como al rural.
Sin embargo, a pesar de su posición en el mercado, la marca se enfrentó a un desafío creciente:
Su línea de productos de calentadores de agua a gas no se había actualizado desde 2017, lo que generó varios problemas estructurales:
Los diseños de productos se volvieron obsoletos y visualmente indistinguibles de los de la competencia.
Los modelos básicos ya no están alineados con las expectativas cambiantes de los consumidores
La competencia se intensificó, especialmente en las regiones rurales sensibles a los precios
Las ofertas de mercado se volvieron cada vez más homogéneas, lo que impulsó las guerras de precios.
Aunque la marca había trabajado con su anterior proveedor durante muchos años, el desarrollo de nuevos productos era extremadamente limitado. El proveedor carecía de suficiente capacidad de I+D, capacidad de fabricación flexible y capacidad para respaldar actualizaciones iterativas de productos.
Como resultado, el cliente comenzó a perder impulso tanto en la confianza del concesionario como en la competitividad en el mercado final.